Félix Romero: "Soy más de pensar en qué se va a hacer mañana que en lo que se hizo ayer”

--¿Cuál está siendo su estilo de trabajo?
--Trabajar día a día de sol a sol. Como un padre de familia puede hacer en su vida. Trabajar desde por la mañana temprano hasta por la noche muy tarde, de lunes a domingo. Dedico las 24 horas del día a mi pueblo y a mi gente. No me puedo permitir el lujo de fallarles.

--¿Y a los que no le votaron?
--Sin duda. Cuando uno es alcalde, lo es de todo un pueblo. Es mi propósito ganarme su confianza de esas personas con el paso del tiempo.

--¿Qué está cambiando en Cañete desde el 11 de junio?
--Creo que el pueblo está siendo consciente de esa preocupación que tengo minuto a minuto. Es fundamental la palabra constancia y hay que estar permanentemente intentando mejorar. Soy de los que les gusta pisar en tierra firme y avanzar, sin prisas, pero sin pausa, intentando priorizar e intentando dar respuesta a las demandas que hay, así como cimentando y poniendo las bases para intentar mejorar y construir el nuevo Cañete.

--¿Qué pasará con los proyectos iniciado en el anterior mandato?
--Me gusta más la palabra construir que destruir. Yo no vengo aquí a paralizar ni a romper nada, vengo a mejorar lo que había, a concluir lo iniciado y a construir aspectos que necesita Cañete.

--¿Qué es lo que más le duele de la situación actual?
--El querer y no poder. El que un alcalde está viendo las necesidades que hay, que quiere darle una respuesta inmediata al vecino y no se puede, bien por la situación económica, bien por la falta de medios, o bien por la demora y la lentitud de otras administraciones e instituciones. Esto influye en gran medida en el ritmo de un Ayuntamiento, que es la administración cercana y la que más está sufriendo esta situación de cara al vecino.

--¿Qué quiere hacer de Cañete?
--Para empezar, que hacer un pueblo que esté en igualdad de condiciones que los demás. Yo no pretendo que seamos mejores que nadie, pero no quiero que seamos menos que nadie. Pretendo hacer que mi pueblo sea un lugar donde sus vecinos puedan vivir en condiciones, donde exista calidad de vida, e intentar mejorarla. Por otro lado, quiero sentar las bases que permitan tener un Cañete emprendedor, que avance el día de mañana, donde se genere empleo y donde haya desarrollo. Quiero trabajar en la gente que aún no ha nacido y que luego se encuentre un pueblo vivo y dinámico.

--¿Por qué quiere que se le recuerde?
--No pretendo honores ni distinciones. Soy consciente que este cargo es temporal y somos gestores de lo público. Me gustaría que me vieran como alguien que trabajó por su pueblo, que nadie le regaló nada, que se esforzó y, sobre todo, honrado.

--¿Se siente solo en la gestión?
--En absoluto. Gracias a Dios tengo un equipo que lo admiro y lo valoro. Cuento con empleados municipales, tanto temporales como fijos, que tienen una importante capacidad de trabajo. Tampoco me siento solo en la calle, porque siento el calor de los vecinos. Escucho sus consejos y ello me hace sentirme arropado.

--¿Cómo ve la actitud de los vecinos?
--Al principio hubo expectación, tras el cambio, por ver en qué se materializan los cambios. Están siendo responsables y están entendiendo la situación económica asfixiante. Saben lo que hay. Los vecinos están siendo pacientes y lo agradezco.

--¿Hay algo que reprocharle al anterior alcalde?
--No tengo nada que reprocharle a personas que me han precedido en este cargo porque no soy yo el que tenga que juzgar a nadie. Los alcaldes anteriores han estado porque el pueblo, que es soberano, les ha dado su confianza. Considero que las personas que tuvieron el honor de ser alcalde de Cañete lo hicieron lo mejor que pudieron o que supieron y soy más de mirar hacia delante. Soy más de pensar en qué se va a hacer mañana que en lo que se hizo ayer.

--¿Recuerda el primer punto que se aprobó en su primer pleno ordinario?
--Las dos obras Profea, como son el adecentamiento y la reforma del mercado de abastos, que es una vieja reivindicación del municipio, y la mejora de una de las calles que peor se encuentra, como es la calle Cerrillo. Estoy deseando ver culminadas las obras. Ya les he explicado a los vecinos que, sobre todo la segunda, será una obra tediosa y larga, pero si es por mejorar el pueblo bienvenida sea.

--Hace ocho años entró en la política como segundo en la lista del PP. En las elecciones del 2007 fue como cabeza de lista y este año ha tomado posesión como alcalde. ¿Cómo se siente?
--Ser alcalde del lugar donde naciste y donde vives es algo ilusionante y emotivo. Trabajar por tu gente es un orgullo. Aquí tocas la piel del problema. Me siento una persona privilegiada en ese sentido. He luchado mucho, he trabajado, he intentado ser constante, y ahora el pueblo me ha dado esa oportunidad que yo le pedía.

--¿Cree que es posible salir adelante?
--Por supuesto y lo vamos a conseguir. Esta es la etapa más difícil de la democracia. La herencia que recibo también es de las peores, pero para mí es un reto. El mérito está en conseguir avanzar y lograr objetivos en tiempos de dificultades como las que ahora vivimos.