La fecha de la riada de Cañete y Villa del Río, en Lotería de Navidad con el nº 18511

Damián Mengíbar entrega un décimo a una joven cañetera.
El sabio refranero español dice que “Hay desgracias con suerte”. Esto es lo que ha pensado Damián Mengíbar Molinera, propietario del Bar Amarillo, de Cañete de las Torres, que ha puesto a la venta un total de 180 series (1.800 décimos) del número 18511 para la Lotería de Navidad, que coincide con la fecha en la que se produjo la fuerte riada en la localidad. En el cartel anunciador de la venta de estos décimos, Damián Mengíbar recoge que “para que la desgracia sea recompensada, en verdad es justo y necesario”. Si el gordo del próximo 22 de diciembre tuviera la suerte de caer en este número, se solventaría totalmente el grave problema económico que padecen decenas de familias de esta localidad, que perdieron sus enseres y mobiliario tras las fuertes trombas de agua de aquél fatídico día, que le costó la vida también a una vecina, Carmelita. El número ha sido adquirido en la administración de loterías El Gato Negro, en Fuengirola (Málaga), donde Damián pudo localizar hasta 160 series de este número, y el resto en Cartagena, en el que se aferra a que traerá buenos augurios para la gente de este pueblo. Damián Mengíbar afirma que “si por casualidad cayera el primer premio en este número, ofreceré barra libre en mi bar a todo el que llegue, hasta acabar con las existencias, y me retiraré definitivamente de este negocio, en el que llevo trabajando desde los 10 años”. Mengíbar tiene actualmente 61 años. Hasta el momento han sido muchos los décimos que ha vendido este cañetero entre sus paisanos, sobre todo durante el mes de agosto, ya que han sido muchos los emigrantes que han pasado por la localidad para visitar a sus familiares. Pero sigue y sigue vendiendo. De hecho, se ha corrido tanto la voz y se ha levantado tantas expectativas entre la población que ya ha vendido gran parte de ellos. El objetivo de Damián es tratar de hacer ricos a sus paisanos y asegura que ha tenido esta corazonada, que puede traer pingües beneficios a los cañeteros. Si los patronos de este pueblo son San Isidro y la Virgen del Campo, este vecino se encomienda a ellos para que la suerte llegue de la mano de la Lotería.