El Domingo de Ramos brilla con luz propia en el Alto Guadalquivir

En los pueblos del Alto Guadalquivir están ultimando las procesiones de La Borriquita, con una mañana espléndida en la que ha brillado el sol. En Montoro ha sido un día histórico, ya que por primera vez ha salido en procesión la imagen de María Santísima del Amor y la Paz, obra de Martín González Laguna. La carrerilla por el Camino Nuevo de este nuevo paso, llevado por mujeres costaleras, ha sido uno de los momentos más espectaculares y emotivos. El hermano mayor, Martín González, se emocionó al ver en la calle la imagen que él mismo ha tallado con sus manos y que el público ha acogido con gran respeto y por aclamación popular. Delante de ella iba Nuestro Señor Resucitado, que también ofreció una de las estampas más bellas del primer día de la Semana Santa de Montoro.
   En Pedro Abad decenas de niños vestidos de hebreo acompañaban a Nuestro Señor Resucitado, sobre un paso espectacular que causó la admiración de los asistentes. Esta cofradía va a más y se está demostrando en el resultado final de una procesión que este año ha marcado un nuevo hito en su historia.
   En Villa del Río igualmente La Borriquita ha vuelto a deleitar a sus vecinos con una procesión en la que niños, mayores y autoridades no han querido perderse los grandes momentos vividos desde la salida de la iglesia de Nuestra Señora de la Inmaculada hasta el mismo lugar.